2026-01-26
Hoy fue un día de contención. Me he dado cuenta de que desde los 25 años he mejorado notablemente en el manejo de las emociones: ahora, junto a la emoción, siempre hay un hilo de razón que actúa como copilot. Ese hilo de razón es como una barra de cadmio insertada en el enorme reactor de las emociones. Sin ella, las emociones se descontrolarían, provocando una reacción en cadena descontrolada que podría tener consecuencias irreparables. Gracias a esta barra, empiezo a discernir qué puedo decir y qué no, qué puedo hacer y qué no, qué decisiones puedo tomar y cuáles no. Es un cambio positivo que está ocurriendo en mí.
¿Qué hice hoy?
- Hoy usé Legion para diseñar e implementar un proxy HTTP para Yuan. La experiencia fue bastante fluida. Durante el proceso, revisé el diseño y, tras modificar un punto (cómo seleccionar un terminal disponible), dejé que el agente actuara por su cuenta. El resultado fue muy bueno.
- También usé Legion para automatizar la actualización de Midas, pero la IA no lo hizo bien: no entendió correctamente mis requisitos ni el uso de
@yuants/protocol. Sospecho varias causas: la inteligencia de la IA es insuficiente (DeepSeek quizá no es lo bastante lista), la revisión humana no fue lo suficientemente rigurosa, o la base de conocimientos documental no es lo bastante precisa. - Por la noche me despertó una alerta: el host se había caído sin motivo aparente. Parece que un pico de uso de CPU dejó al host en un estado del que no pudo recuperarse solo. Los logs del host son un desastre. Mi veredicto: la alerta funciona, pero los logs son una mierda. ¡Que quede constancia!
¿Qué ideas tuve?
Mientras me duchaba, pensé en los puntos clave de mi colaboración actual con la IA. Uno es la disponibilidad del propio agente de IA: que no se caiga a mitad de ejecución. Por cierto, el bucle de Ralph básicamente mejora la disponibilidad mediante reintentos constantes, aunque de forma tosca. El otro punto es cómo recibo yo la salida de la IA. Si un subordinado debe presentar un informe a su superior con una presentación o, mejor aún, con un mando intermedio profesional que actúe como «costoso altavoz», ¿cómo puede la IA limitarse a informar con Markdown plano y código? ¿No podría cada resultado de la IA enlazar a un artefacto? ¿Por qué no tener un «Agente de citas» especializado en esa tarea?
Sin embargo, por ahora mi uso de la IA se limita a tareas de codificación.
Reflexiono sobre por qué, teniendo ya un sistema multiagente, este se dirige sin remedio hacia el fracaso. Las hipótesis anteriores señalaban tres posibilidades:
- El nivel intelectual de la IA en sí.
- Una revisión humana insuficientemente rigurosa.
- Una base de conocimientos poco detallada, que no proporciona información suficientemente correcta para que la IA arranque rápido.
Analicemos estos puntos. El 1 no necesita más análisis. Esforzarse en el punto 2 puede funcionar si se apoya en un documento RFC cada vez más detallado que oriente los pasos posteriores. Pero esa forma de desarrollar se asemeja al modelo en cascada, donde el trabajo sigue un flujo lineal:
Análisis de requisitos → Diseño de backend → Desarrollo de backend → Desarrollo de frontend → Pruebas de integraciónLas causas son de dos tipos: técnicas y organizativas/de procesos, siendo estas últimas las principales.
En el ámbito técnico, las tareas tienen dependencias naturales: el frontend debe esperar a que el backend proporcione las interfaces, y el backend debe esperar a que el producto termine el CRD.
Como organización humana, el modelo en cascada presenta problemas: baja eficiencia, dificultad para detectar riesgos de calidad, poca flexibilidad y conflictos de equipo. En mi colaboración con la IA, la eficiencia y los conflictos de equipo no existen en el mundo de la IA. Es como si ambos viviéramos en dimensiones temporales distintas: un día mío equivale a un año para la IA. La baja eficiencia puede consumir más tokens, pero no es mi principal preocupación. El problema real es el riesgo de calidad por malentendidos en los requisitos o en los hechos, además de la poca flexibilidad.
Debo encontrar una forma de aprovechar al máximo la capacidad de la IA mientras me libero a mí mismo lo más posible. Basándome en la experiencia de organización entre humanos, debo convertirme en un nodo más alto en el árbol de mando, capaz de delegar tareas a la IA con confianza, sin que se desvíe del camino.
Dos claves:
- Alineación de intenciones.
- Validación por capas.
Esto requiere una reflexión más profunda. Creo que debo practicar más y saborearlo.
Debo estar alerta ante el lado negativo de tener un martillo y buscar clavos: dependencia del camino, y priorizar la salida sobre la comprensión.
¿Qué planeo hacer mañana?
Mañana llega Zl. Planeo hacer ejercicio, comer juntos y jugar a juegos de mesa.