2023-04-23
Después de dos días sin jugar, hoy tampoco tenía ganas de meterme de lleno en ello. Recordé que, al mudarme, encontré unos libros antiguos: dos antologías de poesía inglesa. Una era la Antología poética de Keats, con la que siento cierta conexión, y la otra los Sonetos de Shakespeare.
Dejando los juegos a un lado, abrí el poemario que tenía a mano y empecé a leer. Me frustraba no leerlo con fluidez, pero con la ayuda de la traducción lograba entenderlo. Releerlo una y otra vez me permitía saborear aún más el placer. No compartir este soneto de Shakespeare sería un pecado imperdonable.
La carga de información en estos poemas es abrumadora; cierro los ojos y siento que voy a llorar.
- 🧩 Un fragmento de vida